Gomasio

 En Blog, Recetas

Gomasio

Propiedades

El gomasio es un condimento japonés muy nutritivo que realza el sabor de los alimentos, como la sal, pero es más sano y posee más propiedades.

  • Es fácil de digerir.
  • Ayuda a remineralizar todo el cuerpo, en especial los huesos ya que es muy rico en calcio fácilmente asimilable por el cuerpo. Además, contiene manganeso, hierro, magnesio, fósforo, zinc, potasio, cobre y selenio.
  • Es desintoxicante; ayuda a disminuir la acidez en sangre; regula el pH.
  • Contiene muchos antioxidantes, flavonoides y vitaminas, como la A, E y varias del grupo B.
  • Alto contenido en fibra, por lo que favorece el tránsito intestinal y aumentan la sensación de saciedad, lo que es interesante en dietas de control de peso.
  • Por su bajo contenido en sodio, es bueno para controlar la hipertensión arterial.
  • Es una fuente de proteína vegetal muy saludable.
  • Ayudar a reducir el colesterol “malo” o LDL en sangre
  • Ayuda a combatir la diabetes tipo 2 gracias al magnesio que contienen sus semillas.
  • Mejora la salud del sistema circulatorio ya que ayudan al desarrollo de los glóbulos rojos, por lo que ayuda a prevenir enfermedades coronarias.
  • Son una excelente fuente de ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6.

Receta

Ingredientes

  • Semillas de sésamo crudo (7 cucharadas soperas ó 7 partes)
  • Sal marina sin refinar (1 cucharada sopera ó 1 parte)

Preparación

Se tuesta el sésamo crudo en una sartén sin aceite a fuego muy lento moviéndolo constantemente con una cuchara de madera hasta que se doren un poquito o hasta que empiecen a saltar de la sartén. En cuanto se dore hay que sacarlo para evitar que se queme.

Se hace lo mismo con la sal marina en otra sartén (A veces cambia de color un poquito, pero no tiene porqué).

Al terminar de tostar ambos ingredientes, se muele la mezcla del sésamo tostado y la sal en las proporciones indicadas en los ingredientes para que se combinen las propiedades de ambos. De esta forma hacemos que salgan los aceites curativos de las semillas, siendo la sal un vehículo para absorber esas propiedades.

La forma tradicional de hacerlo, y la ideal, es moler la mezcla en un mortero japonés (que tiene estrías). Se van haciendo movimientos circulares para abrir las semillas de forma que se puedan absorber todos sus nutrientes. Si no se abren la mayoría de ellas pasarán sin que nuestro cuerpo pueda asimilar sus propiedades. ¡Ojo! No hay que triturarlas.

Una vez acabado, se guarda el gomasio en un tarro de cristal para su mejor conservación. Es mejor hacer pequeñas cantidades para mantener todas sus propiedades. Puede durar hasta un mes, pero lo mejor es hacer una cantidad que sepamos que vamos a consumir en unos 15 días para asegurarnos de que conserva todos los nutrientes.

¡Ojo! El gomasio hay que añadirlo después de cocinar, ya servido en el plato, no se cocina.

Compartir artículo:

Deja un comentario