Cómo conocer tus chakras puede ayudarte a sentirte mejor

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Una de las cosas que siempre explico en mis sesiones es qué son los chakras, porque todo el mundo ha oído hablar de ellos, pero casi nadie sabe qué son exactamente 😉 Conocerlos te puede ayudar a entender determinados desajustes en tu organismo y comprender cómo funciona la energía.

Cada uno de nosotros estamos rodeados de un campo electromagnético, creado por nuestra propia energía junto con la energía magnética de la tierra y la energía eléctrica del universo. Esa energía pasa a través de los chakras que son centros energéticos que funcionan como válvulas que regulan la energía e información en forma de vibraciones que tomamos y soltamos. En Sánscrito chakra significa “Rueda de energía”.

A través de los chakras trancurre el prana (“energía primaria”) que es la fuerza o esencia vital, en la cultura Hindú, que correspondería al Chi en la cultura tradicional China o Qi en la japonesa. Es la energía esencial que toda realidad viva posee.

Cuando esos chakras están alineados y sin bloqueos, la energía fluye por ellos libremente y nos sentimos en equilibrio y sanos, pero cuando alguno de ellos se bloquea es cuando puedes experimentar determinadas molestias, tanto emocionales como físicas, pudiendo llegar incluso a enfermar.

Entender qué representa cada chakra y que somos capaces de regular aquello que recibimos y emitimos, es lo que va a hacer que estemos en armonía.

Si los chakras están demasiado abiertos o cerrados, no estaremos bien al 100%. Para saberlo, lo primero es entender qué regula cada uno de ellos. Hay 7 chakras principales o chakras mayores, cada uno de los cuales está situado en una zona del cuerpo y rige un determinado tipo de energía:

1er chakra: Muladhara (en sánscrito “raíz o apoyo”)

El chakra raíz está situado entre el ano y los genitales. Rige los riñones, la columna vertebral y las glándulas suprarrenales. Regula el instinto de supervivencia, y almacena nuestra fuerza vital.

2ºchakra: Svaddhisthana (dulzura)

Situado en el abdomen inferior, y por la parte de detrás sobre el sacro. Controla el sistema inmunológico y reproductor, y las glándulas ovarios y testículos. Representa la energía sexual,
la creatividad, la autoestima, el entusiasmo y la vitalidad.

3er chakra: Manipura (ciudad o asiento de las gemas o joyas)

Situado en el plexo solar, entre el ombligo y la base del esternón. Regula el aparato digestivo, sistema urinario y como glándula, el páncreas. Es el chakra que regula las emociones y nos permite adaptarnos a las situaciones y asimilar lo que nos ocurre. Nos aporta confianza,  fuerza, seguridad, valor y estabilidad.

4º chakra: Anahata (no golpeado o rozado)

El chakra corazón está ubicado en el centro del pecho por delante y por detrás entre los omóplatos. Modera el corazón, el sistema circulatorio y glándula timo. Regula nuestra vida afectiva. Es el punto de fusión entre las energías materiales y espirituales. Aporta la capacidad de perdonar y pedir perdón, la compasión, la alegría y el amor incondicional.

5º chakra: Vishuddha (purificación)

Está centrado en la base del cuello, a la altura de la laringe, y por detrás bajo la 7ª vértebra cervical. Actúa sobre el sistema respiratorio y la piel. Su glándula es la tiroides, por lo que también se encarga del metabolismo. El chakra garganta tiene que ver con la comunicación y la capacidad de expresión, así como el autoconocimiento. Nos permite materializar proyectos.

6º chakra: Ajna (percibir, conocer)

Situado en medio de la frente, sobre las cejas. Relacionado con la glándula pituitaria o hipófisis. Rige las funciones cerebrales y los cinco sentidos incluso el sexto, de hecho se le conoce como Tercer ojo, ya que potencia nuestra intuición, además de voluntad, lucidez, conocimiento y capacidad de ver los dos aspectos (positivo y negativo), pero sin entrar en juicios de valor.

7º chakra: Sahasrara (multiplicado por mil)

Se encuentra en la coronilla de la cabeza. Tiene que ver con la conexión con la fuente de energía universal. Regula el sistema nervioso, el aparato locomotor y la glándula pineal. Nos aporta sabiduría, armonía y paz interior.

Hay muchas formas de regular los chakras para sentirnos con más vitalidad y más conectados: Practicar yoga, meditar (a mí me encanta la meditación dinámica), pasear por la naturaleza., disfrutar de un “masaje” energético, como la polarización energética o el Reiki, o a través de terapias como las Flores de Bach, la Kinesiología o el EFT. Y por supuesto todo esto se potencia a través de una alimentación equilibrada, yo os recomiendo la nutrición Ayurveda, pero cada uno puede optar por la que mejor le haga sentir.

Pero simplemente estando unos minutos tocando cada una de las zonas de los chakras, siendo conscientes de cómo nos sentimos y respirando profundamente en un ambiente tranquilo, también podemos auto-regularnos. También podemos utilizar los colores de cada chakra, las gemas o los mantras, pero eso ya, os lo cuento en otro post 😉

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