Bizcocho sano de naranja con harina de avena

 En Recetas

Hoy os traigo una versión más sana del típico bizcocho de yogur, sí el de las medidas de su envase que seguro que habéis hecho alguna vez. Le he puesto harina de avena, que si bien desde 2009 figura en el listado de la Unión Europea de alimentos libres de gluten, si eres celíaco, has de tener cuidado ya que la avena comparte el origen con algunos cereales con gluten, por lo que puede tener proteínas prácticamente idénticas.

Os cuento los sencillos cambios que he hecho para que sea más sano, pero que no se aprecie ni en la esponjosidad ni en el sabor del bizcocho.

Ingredientes

  • 1 yogur de vainilla (natural o de limón)
  • Harina de avena (3 medidas de yogur)
  • Panela (2 medidas de yogur)
  • 2 naranjas
  • 3 huevos
  • Ralladura de 1 limón (sin llegar a la parte blanca que amarga)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 sobre de levadura (15 gr aprox.)
  • 1 pizca de sal
  • Mantequilla

Preparación

Antes de nada, precalentamos el horno a 180ºC mientras preparamos el bizcocho.

Rayamos el limón y las dos naranjas sin llegar a la parte blanca (esto es importante, ya que amarga) y reservamos en un platito.

A continuación, pelamos las dos naranjas, la cortamos en trozos y la metemos en un bol, donde añadiremos los tres huevos, el yogur (guardando el envase para medir el resto de ingredientes), dos medidas de azúcar, la ralladura de naranja y de limón y una medida de aceite. Se bate todo bien con una batidora hasta que quede una mezcla homogénea.

Después, tamizamos con un colador las tres medidas de harina de avena y la levadura para que no queden grumos, y mezclamos todo bien.

Por último, añade un poco de mantequilla al molde que hayas escogido para que no se pegue el bizcocho, y añade la masa al mismo. Mételo en el horno a una altura media durante 25-30 minutos. Para saber si está listo, pínchalo con un cuchillo o un palillo, y si sale con restos pegados, es que necesita unos minutos más.

Ya sólo queda sacarlo del horno y dejarlo enfriar antes de desmoldarlo. ¡Y ya está listo para disfrutarlo! 😉

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