Ensalada de otoño de escarola con granada y nueces

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La ensalada de otoño de escarola con granada y nueces es una de las más sencillas pero a la vez más de las que más suelo preparar. Me encanta la combinación que tiene de sabores: el contraste del amargo de la escarola con el dulce pero a la vez ácido de la granada. Las nueces le dan un toque diferente y más consistencia, además de aportar proteínas a esta deliciosa mezcla cargada de vitaminas.

Propiedades de la granada

  • La granada (bueno, en concreto lo arilos (las “bolitas” rojas). Sip, reconozco que hasta hace nada yo tampoco sabía que se llamaban así…) es una buena fuente de vitamina A, C, y en menor cantidad de vitaminas del grupo B. También es muy rica en minerales, sobre todo hierro, manganeso y calcio, y contienen una cantidad considerable de fibra.
  • Es un potente antiinflamatorio.
  • Ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL (“malo”) y de triglicéridos.
  • Tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas, entre otros actúa contra la Candida albicans y contra ciertas bacterias bucales que pueden provocar  periodontitis, gingivitis o estomatitis.
  • Es buena para la memoria.
  • Mejora el sistema circulatorio.
  • Es un potente antioxidante.
  • Ayuda a aliviar ciertos trastornos estomacales.
  • Y es afrodisiaca. Según una investigación de la universidad Queen Margaret de Edimburgo, aumenta la líbido tanto en hombres como en mujeres.

A todas estas bondades de la granada, en esta ensalada le sumamos las la escarola (muy rica en vitaminas y minerales) y las de las nueces que de sobra es conocido que son ricas en omega 3, proteínas, con propiedades antiinflamatorias, buenas para la memoria y para el sistema circulatorio y una excelente fuente de minerales, vitaminas y fibra, entre otras muchas virtudes.

Además, yo suelo echarle pipas de girasol que a mi me parece que le pega, y cuyas propiedades ya conté en la receta de espirales de lentejas rojas con salsa “Che pibita”  y sésamo negro.

Suelo echarle además un poco de alfalfa germinada  y así obtengo proteína completa, una ensalada sencilla pero nada simple ;).

La alfalfa germinada es digestiva, diurética, combate las flatulencias y la gastritis, es un laxante suave, alivia dolores menstruales, mejora el sistema inmunitario, la piel y los huesos, reduce la tensión arterial y ayuda a diluir la sangre (por esto último debes consultar a tu médico si ya tomas algún medicamento como Adiro). ¡Ojo! Tampoco se recomienda en mujeres embarazadas ni en personas con enfermedades autoinmunes.

Ingredientes

  • Escarola
  • 1 granada
  • 8-10 nueces
  • Un puñadito de pipas de girasol
  • Un puñadito de brotes de alfalfa germinada
  • Sésamo negro

Preparación

Bueno, pongo el apartado por seguir un orden, pero vamos, que es mezclar todo y ya… Se echa la escarola, las nueces, las pipas de girasol, los brotes de alfalfa germinada y los arilos de la granada (ya que me sé el “palabro” voy a usarlo) en una plato o bol y se aliña con sal del himalaya, aceite de oliva virgen y vinagre balsámico pero te recomiendo que uses uno un poquito ácido, no demasiado dulce (a no ser que seas goloso), porque como ya le dan un toque muy dulzón las granadas sino a mí, personalmente, me resulta demasiado empalagoso, pero “para gustos los colores”.

 

 

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